sábado, 21 de noviembre de 2015

7.- EL DOMICILIO

Papá no se tragó eso de que era necesario quedarse en Lanús por los Colegios de nosotros y el conservatorio de mamá. Era Regente en Banfield.
Él había comprado Salguero para mudarnos a la Capital y dejar Lanús. Parece que a tía Norma y a papá eso de vivir en Lanús no les gustaba. Tía Norma era de Avenida Caseros,  la calle de la Penitenciaría, pero mucho más hacia Entre Ríos. Y papá Enrique era de Constitución.  Había vivido en La Plata.
De la tía Norma conocimos a su tía y tío que la habían criado. No recuerdo muy bien qué había sucedido con la mamá y el papá creo que era el pintor. Los cuadros que están en las paredes tienen su firma. La mayoría son óleos con paisajes. No sé por qué no se hablaba mucho de ellos.
De la familia de papá no conozco a nadie. Recién ahora entre los muchos papeles que dejó, revisando carpetas, encontré hasta fotos de mi abuela y abuelo paterno.
Parece que este abuelo Pedro llevó una doble vida y terminó por suicidarse. Hay hasta un recorte de diario provincial. No vivían en  la Ciudad de Buenos Aires.
En casa no se hablaba del tema. Una vez quise saber y solo me decían  que parecía que la mamá era maestra, que se había quedado sola y que eran muchos hermanos pero sólo un varón, papá. Que una familia en muy buena posición económica le pidió a la madre que se lo diera para criarlo y se lo llevaron, fue criado desde muy chico con institutrices y muchos detalles de atención. Había campos y estancia. Pero este matrimonio que no tenía hijos era mayor y murió antes de que le dejaran algo a su nombre. Los herederos se encargaron de aclarar su situación. Papá nunca quiso hablar del tema. Sabíamos por mamá que nunca perdonó a su mamá por haberlo entregado así.
¡Qué triste!
Tuve siempre esa sensación.  Me despertaba mucho amor por mi papá que tan poco podía expresar. Lo veía como taponado en sus afectos y con una gran herida en el alma, llena de dolor.
Al mismo tiempo era como si eso le hubiera regalado una gran sabiduría en su conocer e investigar y un gran sentido  de lo social, que me supo transmitir.  Quise mucho a papá.  Lo acompañé como pude cuanto pude. Mi hermano nunca lo entendió.

Papá  quiso  mudarse y amenazó con una separación. Se armó y hubo abogados a los que acompañé a mamá a consultar. Pasó un tiempo y todo se calmó.
Cuando terminé el secundario en el Inmaculada que amaba, María Eloísa me dio trabajo formal. Era Ayudante de Clases Prácticas y luego fui Secretaria del Secundario!
El Colegio fue mi hogar por muchos años! Ma Mère me había dado la llave de la Pantera Rosa (llaverito) para entrar y salir cuando quisiera. Era una más. Quería ser monja y ayudar a los que menos tienen y trabajar por la Justicia Social. Angelelli en La Rioja ya lo hacía y allí estaban las hermanas con una nueva casa.
Quique iba terminando el secundario y empezaba la facultad de Ingeniería. También trataba de mediar entre mamá y papá y se puso a hacer arreglos en Salguero, como obrero. Tiró a bajo una pared, diseñó una biblioteca, Al fin y al cabo iba a ser Ingeniero!
Papá dejaba hacer pero no estaba muy convencido de nada...
Mamá vivía de protesta en protesta y muy limitada  como cuando quiso ser concertista y no la dejaron pero ahora nadie le proponía su conservatorio...

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