sábado, 21 de noviembre de 2015

6.- LAS FIESTAS

NAVIDAD era la más importante para los abuelos.
Para mí todas eran sinónimo de novedades y Navidad y Reyes de regalos! Luces, arbolitos adornados,fuegos artificiales y comidas muy ricas preparadas  con esmero y dedicación.
El encuentro era siempre en la mesa grande de los Abuelos. (A veces había desencuentros y discusiones).
Al principio, cuando éramos  muy chiquitos, estuvimos todos juntos. También para Pascuas, Año Nuevo y a veces alguna fecha más que lo requería por algo.
La abuela era la cocinera. Mamá ayudaba. A veces tía Norma subía algún plato de entrada o postre. Casi siempre era sorpresa. No estaba nunca con la familia. Quería independizarse lo más que pudiera, casi como si no viviera  allí, en su departamento. Decía que tío José estaba muy pendiente de su familia y eso los distanciaba.  "Los Cóppola son metidos y tu abuela y tu mamá mucho más, bah, vos sos hija de ellas." Me decía cuando bajaba a hablar con ella o iba a visitarla. Me enseñó a tocar las castañuelas. Tenía discos de pasta de boleros, tangos, y canciones antiguas. Me los prestó cuando el abuelo Luis me regaló el Wincofón con tres velocidades.
Para las fiestas lo hacía sonar hasta que me retaran porque molestaba tan fuerte. Me hubiera gustado tener parlantes!
A mi tía Norma, siempre le guardé un compasivo cariño. Aún hoy que está sola por ahí,  con Josesito con su vida.
Nunca supe si era feliz  y   en mí depositaba lo que le molestaba, encerrado, como para devolverlo a la familia del marido que acusaba, o si era toda infeliz de veras!
Decidieron alejarse. Tío José murió alucinado. No sin antes  pelearse con justa causa con mi hermano Quique, aunque en realidad es Enrique José Luis pero se hace llamar Ingeniero Enrique. Enrique como  papá.
Tía Norma vive.
Josesito, mi primo: también.
Más, no sé. Quise, pero tía no quiere.

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